En este proyecto corporativo, la tecnología no debía verse… pero sí sentirse. El cliente quería sorprender, sin perder elegancia. ¿El reto? Integrar sistemas de última generación sin alterar ni un milímetro la estética del espacio. ¿El resultado? Un efecto WOW silencioso, impecable… y premiado.
Funcionalidad total
Cada rincón se adaptó al milímetro: micrófonos camuflados en botellas decorativas, tomas de corriente ocultas en el suelo y activables con el pie, mesas limpias visualmente y equipamiento completamente integrado en suelos, techos y mobiliario.
La Sala de Consejo se diseñó para dejar con la boca abierta: al pulsar un botón, una gran pantalla y el sistema de videoconferencia Cisco emergen con una doble motorización desde un mueble frontal. Incluso los micrófonos de la mesa se integraron simulando lámparas.
En otras salas como Coca-Cola, la recepción, el comedor o la cafetería, se implementaron videowalls, monitores de gran formato, sistemas de gestión de señales, AirMedia, ClickShare y Crestron para un control unificado y discreto. Cada espacio, una solución pensada al detalle.
Un WOW con reconocimiento internacional
No solo fue un éxito funcional, también fue reconocido a nivel mundial. Este proyecto fue finalista en los Inavation Awards 2020 en la categoría Mejor Proyecto Corporativo Internacional, celebrados en Ámsterdam. Y no es para menos: es la prueba de que la tecnología, cuando está bien pensada e integrada, puede ser espectacular sin ser protagonista.